jueves, 10 de febrero de 2011

COMO LEEMOS?



 Los animales no poseen la capacidad  de realizar lo que nosotros los seres humanos estamos haciendo ahora, leer. Además, una gran parte de la humanidad no ha logrado adquirir esta destreza, muchas veces por no haber tenido acceso a la educación o por la incapacidad auditiva que algunas personas poseen, que es la que directamente les impide escuchar los fonemas y relacionarlos directamente con las imágenes y así lograr un total comprensión. Por otro lado los que si han logrado aprenderlo no acostumbran a hacerlo. Sin embargo hay que recordar que la palabra escrita nos permite abrirle las puertas al mundo, conociendo otras culturas, diferentes temas, adquiriendo conocimientos prácticos que nos ayudan a afrontar las inquietudes de la vida.
La calidad de la lectura repercute en el rendimiento académico, en las oportunidades laborales y demás. De igual modo las madres aficionadas a leer pueden ejercer una influencia muy positiva en el desarrollo intelectual de sus hijos y así moldear su personalidad ayudando también a que se enfrente de mejor forma los problemas cotidianos. Es este un vehículo muy importante para que un niño adquiera fácil o difícilmente la lectura, dependiendo de la capacidad intelectual de la madre o de la información que ella posea para introducir al niño en el mundo de las palabras.
A través de los tiempos se han estudiado las mejores técnicas para enseñar a leer, convirtiéndose en un reto para los padres y docentes y lograr obtener mejores resultados. Las dos formas más comunes son el método fonético y el método natural.
Como se menciono anteriormente la capacidad auditiva es clave para la introducción a la lectura, y este ha sido el punto de partida en el “método fonético”, enseñando al niño el sonido de las vocales y de las letras para luego en conjunto formar consonantes. Por lo tanto se hace indispensable que la madre desde su periodo de gestación se habitúe a realizar ejercicios que desarrollen la capacidad auditiva del niño y continúe durante su niñez, con ejercicios como el canto y las palabras bien pronunciadas, esto se hace mostrándole interés y dejando a un lado malas costumbres como hablarle  con fonemas incorrectos.
En el método fonético es el que todos recordamos, pues nos enseñaron cosas sencillas como juntar una consonante con una vocal; para  algunas escuelas bilingües es necesario enseñar a los niños los fonemas desde su origen más básico para no generar confusión, ejemplo: la letra “m” no se pronuncia “eme” sino “mm”. De esta forma los docentes y demás profesionales en educación de acuerdo a la necesidad de cada tipo de educación, en este caso bilingüe se ingenian la forma de que los estudiantes logren aprender a leer correctamente y de forma sencilla.
Por otro lado esta el “método natural o global” donde juega un papel primordial la memoria visual. Los niños en sus primeros años cuentan con una facilidad increíble para memorizar imágenes textos y demás, por esta razón con este método se han obtenido tan excelentes resultados.  Se utilizan ayudas visuales que motivan permitiendo comprender, relacionar y recordar, para así obtener resultados evidentes en la lectura de un infante.  Este método permite estimular en el niño la necesidad de relacionar dando como resultado el interés por la comprensión de la lectura.



Cómo aprendemos?


El ser humano desde su gestación comienza la gran carrera de la vida, donde el aprender es básico para ejecutar diferentes actividades, forjando así una personalidad y un estilo de vida que le va a permitir dirigirse a otro sin fin de conocimientos y destrezas  para obtener así la calidad de vida deseada. Se aprende desde lo más elemental, como hablar, comer, caminar y respirar, hasta lo más complejo, que va de la mano con la personalidad y los gustos que posee cada persona.
El concepto aprendizaje va ligado directamente al consciente y al inconsciente, siendo estos dos estados mentales completamente distintos. El consciente le permite a la persona darse cuenta mediante un acto de percepción interna lo que realiza o piensa, teniendo plena certeza de lo que se hace. Por el contrario tenemos el inconsciente que es un conjunto de procesos mentales donde no se piensa para realizar o ejecutar una acción.
Para entender mejor los procesos de aprendizaje también debemos tener en cuenta lo que ignoramos y lo que sabemos. Estos cuatro elementos conjugados entre si nos descifran de una forma sencilla “cómo aprendemos ?” cómo ignoramos, cómo mentalizamos y procesamos la información para así volverla un aprendizaje consciente o inconsciente.
Cuando ignoramos inconscientemente no tenemos conocimiento alguno sobre un tema o información, por lo tanto no existe ningún proceso de aprendizaje. Los niños dentro de su inocencia desconocen muchas cosas siendo estos un ejemplo clásico del ignorar inconscientemente. A diferencia del saber inconscientemente, que es cuando automatizamos una serie de actividades para la vida diaria y se realizan sin pensarlo o programarlo, sencillamente las realizamos.
Cuando ignoramos conscientemente existe una duda que no ha sido despejada, sencillamente se tiene consciencia de ello pero se desconoce su contenido o explicación. De la mano con esta el saber consciente que lo utilizamos cada vez que iniciamos un proceso de aprendizaje posteriormente si es constante se convertirá en una actividad inconsciente.